La opción por defecto

La guerra tuvo que verse de manera muy diferente en un tiempo ya muy lejano, cuando los soldados sabían que iban al campo de batalla a jugarse la vida y que muchos la perderían o se licenciarían para vivir el resto de sus días encadenados a un cuerpo mutilado o a una mente atormentada por violentos recuerdos. Ese tiempo había quedado atrás. Cuando yo me alisté en las brigadas todo era ya muy diferente. De lo único que debía cuidarse un guerrero wushi era de no caer prisionero.